Jornada de formación: "Observación y análisis de necesidades de formación"

Informe anual de las tendencias del mercado laboral

Expertos del SEPE, la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y la Fundación CIFE advierten que el 42,9% de las vacantes actuales son de difícil cobertura, una cifra que se dispara hasta el 82,6% en el sector de la construcción.

Jornada de formación. Necesidades del mercado de trabajo

España se enfrenta a una paradoja laboral de carácter estructural. A pesar de mostrar un dinamismo estable en sus indicadores macroeconómicos, el mercado de trabajo sufre un profundo fenómeno de desajuste entre la oferta y la demanda que amenaza la productividad del tejido empresarial, es decir, existe un desequilibrio entre formación y necesidades reales del mercado.

Aina Costa García, coordinadora del Observatorio de las Ocupaciones del SEPE (Dirección Provincial de Valencia), desveló datos alarmantes sobre la escasez de mano de obra cualificada. Según los últimos informes del Observatorio, el 42,9% de las vacantes actuales en España son de difícil cobertura, un porcentaje que alcanza niveles críticos en el sector de la construcción, donde roza el 82,6%.

Laura Pérez Ortiz analizó cómo las transformaciones digitales y económicas están alterando de forma directa la escasez de demandantes en sectores específicos: «Faltan profesionales de la salud, trabajadores de la hostelería, empleados administrativos orientados a la atención al público y profesionales de la cultura y el espectáculo. Son sectores donde las reglas de juego están cambiando radicalmente», explicó.

Julimar da Silva destacó que «existe una brecha evidente entre lo que los demandantes de empleo creen que buscan las empresas y lo que el mercado realmente exige».

Juan Menéndez-Valdés, cree que patronal y sindicatos deben actuar como «antenas térmicas» directas sobre el terreno para detectar las necesidades formativas antes de que se conviertan en vacantes insostenibles.

La principal conclusión del panel de expertos es unánime: España necesita evolucionar con urgencia de un modelo educativo rígido a un sistema formativo flexible orientado a competencias y articulado en torno a las necesidades sectoriales reales de cada territorio.